En este museo, te invitamos a viajar en el tiempo hasta el 25 de julio de 1938. En la ribera derecha del Ebro, se disfrutaba de una tranquila noche veraniega, interrumpida solo por el canto de los grillos que rompía el silencio. Sin embargo, el estruendo de disparos y explosiones pronto estremeció a los civiles, mientras entre los militares se murmuraba: «La 42 División republicana ha cruzado el Ebro y se dirige hacia Fayón».
Los rumores resultaron ser ciertos. La 42 División había cruzado el Ebro con el objetivo de tomar el municipio de Fayón, cruzar el río Matarraña y unirse a la 3ª División que había pasado por Ribarroja de Ebro. A pesar de su empeño y sacrificio, no lograron alcanzar su meta. La situación se tornó dramática cuando se encontraron completamente rodeados, con el Ebro a sus espaldas. Después de 15 días de intensa lucha, la 42 División sufrió un 60% de pérdidas, dejando en estos montes 800 fallecidos y miles de heridos y prisioneros.
La bolsa de Fayón-Mequinenza determinaría el destino del frente del Ebro, un destino marcado por la guerra de desgaste, la saturación artillera y el papel crucial de la aviación. Todos los esfuerzos, recursos y vidas fueron insuficientes para dominar este frente; España entera se paralizó ante una de las batallas más intensas y sangrientas de la Guerra Civil Española.
Tras la batalla, los campos y las sierras quedaron cubiertos de restos de armamento. Con el tiempo, los vecinos del municipio comenzaron a recoger este material. Ocho décadas después de la contienda, esos objetos se exhiben en el Museo de la Batalla del Ebro de Fayón, donde nuestro personal técnico estará encantado de ayudarte a comprender todos los detalles de la Bolsa de Fayón y, por ende, de la Batalla del Ebro.



