En 1954, María Pilar Burges ve un anuncio sobre que el obispado de Lérida convoca una concurso para pintar al fresco un mural en la ermita de Nuestra Señora del Pilar de Fayón.
En ese momento María Pilar nunca había pinado un fresco, pero siempre fe una mujer valiente e intrépida, por lo cual se presentó al concurso junto al pintor catalán Josep Gumí y ganan el concurso gracias al proyecto titulado: María en la mente eterna de Dios y prefigurada en las Sagradas Escrituras.
A partir de ese momento la relación de la pintora y del pueblo de Fayón se convertirá en una unión larga y una hermosa historia de amistad. Ese mismo año de 1954, María Pilar y Gumí comienzan a trabajar en el altar de la ermita. El trabajo sigue hasta que 2005, gracias a diferentes intervenciones, María Pilar da por finalizada su obra.
Así pues, gracias a esta relación tan estrecha con la pintora, el espacio María Pilar Burges de Fayón expone ochenta obras de la primera Doctora de Bellas Artes de Aragón. Pintora, escritora, diseñadora teatral, maestra, artista polifacética en su suma. De esta forma, se cumple su principal deseo testamentario: ver expuesto el conjunto de sus obras en un mismo ámbito.




